martes, 6 de octubre de 2009

Amplia plazos la Convocatoria del Primer Concurso de Cuento Regional en Lenguas Indígenas Zona Sur

“Para que los escritores en lenguas indígenas de la zona sur tengan mayores oportunidades de participación, se amplía el plazo para recibir trabajos dentro del el Primer Concurso de Cuento Regional en Lenguas Indígenas que organiza la Dirección de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura. El cierre de la convocatoria ahora es para el 16 de octubre y podrán participar cuentistas de Veracruz, Campeche, Tabasco, Yucatán, Chiapas y Quintana Roo, ya que se trata de recursos del Fondo Regional para la Cultura y las Artes de la zona sur.

Los textos deberán estar escritos en la lengua originaria y acompañados de su respectiva traducción al castellano, su tema y forma pueden ser libres y tener una extensión mínima de 2 cuartillas y la máxima de 4. Para mayores informes comunícate al 983 83 2 68 38 o escribe al correo culturaspopulares@hotmail.com

El fallo del jurado se hará público el día 26 de octubre del 2009 en las páginas electrónicas de las instituciones de cultura de los Estados participantes. Cada estado tendrá un ganador cuyo premio será de 10 mil pesos y la entrega del mismo se hará el día 6 de noviembre del 2009.

Los ganadores recibirán el 10 por ciento de la edición correspondiente a cada Estado, por concepto de regalías, lo cual cubrirá los derechos de autor para la primera edición. Sin duda, una interesante iniciativa que busca promover la creación literaria, el reforzamiento de la identidad y la promoción a la lectura

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De corazón a corazón

Una tras otra llegan a mi correo las imágenes acompañadas de sus respectivos comentarios. Fotos y palabras todas, lo suficientemente contundentes como para atizar la rabia, la impotencia. Ahí, ante nuestros ojos: la devastación del bien amado Ombligo Verde, un área que por sólo el hecho de ser selva en medio del asfalto, adquiere ante nuestra mirada una dignidad que se afianza en las raíces de esos, sus árboles sobrevivientes a la depredación.

En la periferia las frondas se mecen con el viento fresco. En su centro, la tierra retiembla por el pesado andar de las maquinas que no paran la destrucción mientras sean horas de oficina.

Uno tras otro, los gobiernos municipales en Benito Juárez se las ingenian para horadar la memoria, para enredar el entendimiento, para sepultar a los sobrevivientes.

En los últimos 10 años, no sólo Benito Juárez, sino buena parte de Quintana Roo ha sufrido la depredación más grande de su historia.

¿Y luego? ¿Vamos quedarnos así, mirando?, ¿mandándonos mails, condoliéndonos por la historia que leemos en los diarios?

¿Escribiendo en blogs cuan hartos estamos de que nadie haga nada?

La realidad es que le tememos a la organización ciudadana, porque como dice el refrán: nadie sabe para quien trabaja y luego resulta que no falta el vival, llámese diputado, candidato, o funcionario con miras electoreras, que se acerca y dice: "mira lo que me encontré".

La realidad es que los ciudadanos le tememos a las promesas, a que nos dejen como novia de pueblo, como estamos desde que las campañas empezaron a basarse no en plataformas de gobierno, sino en sonrisas de cartel exhibidas cual carismáticos productos.

Si los suspirantes por alguna candidatura o algún hueso tuvieran su red neuronal trabajando, en lugar de redes sociales contabilizando contactos, entonces se acercarían a quienes hacen investigación en este estado. Un ejemplo: La Universidad del Caribe posee en sus observatorios sociales, datos que son verdaderas guías para la acción política en los más diversos rubros de gobierno.

Y sin embargo, las instancias elaboran su Programas Operativo Anual, al vapor. Apurados los funcionaritos por cuadrar presupuestos y engordar beneficiarios en lugar de generar proyectos sustentados en la realidad, basados en el cruce de variables y con miras no de un año, o dos, o tres en el mejor de los casos, sino con miras a mediano y largo plazo.

No, no tenemos estadistas en ninguna oficina de Gobierno, así que a falta de ello, los ciudadanos bien podemos sumar a nuestro grito, nuestra participación activa.

En breve, por ejemplo, el recién creado Instituto para la Cultura y las Artes del municipio Benito Juárez, convocará la participación de los especialistas para la creación de un Consejo cuya función será aprobar los proyectos que el Instituto desarrollará a lo largo del año, así como servir de órgano de control y vigilancia en la aplicación de los recursos y el desarrollo de los programas y proyectos del ámbito cultural.

Participar no es la parte más importante, la verdadera aportación es comprometerse, leer, documentarse, intercambiar puntos de vista, tomar acuerdos, e incluso, ser parte de las acciones, sin perder la independencia, sin perder la libertad.

El Ombligo Verde nos convoca de igual modo, no sólo a participar sino a comprometerse a estar informados, a fondo, de cuantos intereses se mueven en ese frágil territorio. Documentarse es parte de la tarea, y entonces tomar partido con sustento, con argumentos sólidos.

Un proyecto alternativo, verde, ciudadano, circula en la red para conocimiento de todos. Hagamos eso: conozcámoslo, enamorémonos de él, dejémonos seducir por sus áreas de ensueño y juntos, con los pies en la tierra y el corazón en la mano: hagámoslo posible.