miércoles, 14 de octubre de 2009

Homenajean a Elio Carmichel en Tulum, en el marco del 7 Festival de la Tortuga Marina 2009

Con motivo del 7 Festival de la Tortuga Marina Tulum 2009. la Casa de la Cultura de Tulum realizará un homenaje al pintor Elio Carmichael el próximo 16 de octubre.
“Quelonios –AK” es el nombre de la ya tradicional exposición colectiva de Artes Plásticas que anualmente se realiza en Tulum, el marco de inauguración de este importante festival dedicado a la sensibilización y a la salvaguarda de la tortuga marina en Quintana Roo.
Este será el séptimo año en que el arte se convierte en un medio de denuncia y al mismo tiempo de concientización y será Elio Carmichel el artista homenajeado en el catalogo que servirá de memoria no sólo para recordar a quienes participaron e hicieron posible el Festival de la Tortuga Marina 2009, sino para ofrecer a quienes aún no le conocen, una breve muestra del trabajo de Elio Carmichel en Quintana Roo, creador de los murales del Museo del Fuerte de Bacalar, así como los del Congreso del Estado entre otras contribuciones.
Sea parte del 7 Festival de la Tortuga Marina Tulum 2009, el programa es extenso y pinta particularmente emotivo e interesante.

Arte y música a beneficio de Save the Children en Maroma

Save the Children, organización cuyos fines son dotar a los infantes de herramientas que incidan en su calidad de vida y su bienestar social, ha logrado una alianza con la Fundación Maroma y dentro de poco más de un mes, la Galería Amarte se vestirá de de gala con la presentación de la Orquesta de Cámara de Quintana Roo que dirige Mario Monroy, con la inauguración de la colectiva de arte de María Carvajal, Marybel Gallegos y Eduardo Stein, así como el show con cena baile que ofrecerá el restaurante El Pavo Real con la voz y el carisma de Miguel Ángel Céspedes. El boleto tendrá un costo de 800 pesos por persona y el cupo es limitado.

Ofrece concierto de piano Loenardo Xaman en Cancún

A sus 37 años, Leonardo Xaman ha logrado frente al piano, lo que pocos consiguen: sembrar en quien le escucha algo más permanente que el sonido de la música. La suya es la semilla de una convicción: la música de concierto alegra y da un sentido más profundo a la vida.
Quien asiste a sus conciertos puede sentirlo, vivirlo en carne propia, sentirse tocado en el alma por Chopin, por Beethoven, Brahms, Liszt, Shubert, Rachmanninof o Mozart. Y entonces, sólo entonces entender que la música clásica es fuente de salud mental. “Esta música, explica Leonardo Xaman, produce efectos alfa en el cerebro llevándolo a un estado de plenitud ó eudaimonía, que es el estado de la felicidad ó plenitud del ser humano.”
Mañana jueves, el público cancunense tendrá el privilegio de escucharle en el auditorio de la Casa de la Cultura de Cancún gracias a su gira Sensibility 2009, con la que este pianista viajará a Polinia en el marco del homenaje a Federico Chopin.
El concierto de Federico Xaman es mañana jueves 15 de octubre, en punto de las ocho y media de la noche

De corazón a corazón

Una tras otra llegan a mi correo las imágenes acompañadas de sus respectivos comentarios. Fotos y palabras todas, lo suficientemente contundentes como para atizar la rabia, la impotencia. Ahí, ante nuestros ojos: la devastación del bien amado Ombligo Verde, un área que por sólo el hecho de ser selva en medio del asfalto, adquiere ante nuestra mirada una dignidad que se afianza en las raíces de esos, sus árboles sobrevivientes a la depredación.

En la periferia las frondas se mecen con el viento fresco. En su centro, la tierra retiembla por el pesado andar de las maquinas que no paran la destrucción mientras sean horas de oficina.

Uno tras otro, los gobiernos municipales en Benito Juárez se las ingenian para horadar la memoria, para enredar el entendimiento, para sepultar a los sobrevivientes.

En los últimos 10 años, no sólo Benito Juárez, sino buena parte de Quintana Roo ha sufrido la depredación más grande de su historia.

¿Y luego? ¿Vamos quedarnos así, mirando?, ¿mandándonos mails, condoliéndonos por la historia que leemos en los diarios?

¿Escribiendo en blogs cuan hartos estamos de que nadie haga nada?

La realidad es que le tememos a la organización ciudadana, porque como dice el refrán: nadie sabe para quien trabaja y luego resulta que no falta el vival, llámese diputado, candidato, o funcionario con miras electoreras, que se acerca y dice: "mira lo que me encontré".

La realidad es que los ciudadanos le tememos a las promesas, a que nos dejen como novia de pueblo, como estamos desde que las campañas empezaron a basarse no en plataformas de gobierno, sino en sonrisas de cartel exhibidas cual carismáticos productos.

Si los suspirantes por alguna candidatura o algún hueso tuvieran su red neuronal trabajando, en lugar de redes sociales contabilizando contactos, entonces se acercarían a quienes hacen investigación en este estado. Un ejemplo: La Universidad del Caribe posee en sus observatorios sociales, datos que son verdaderas guías para la acción política en los más diversos rubros de gobierno.

Y sin embargo, las instancias elaboran su Programas Operativo Anual, al vapor. Apurados los funcionaritos por cuadrar presupuestos y engordar beneficiarios en lugar de generar proyectos sustentados en la realidad, basados en el cruce de variables y con miras no de un año, o dos, o tres en el mejor de los casos, sino con miras a mediano y largo plazo.

No, no tenemos estadistas en ninguna oficina de Gobierno, así que a falta de ello, los ciudadanos bien podemos sumar a nuestro grito, nuestra participación activa.

En breve, por ejemplo, el recién creado Instituto para la Cultura y las Artes del municipio Benito Juárez, convocará la participación de los especialistas para la creación de un Consejo cuya función será aprobar los proyectos que el Instituto desarrollará a lo largo del año, así como servir de órgano de control y vigilancia en la aplicación de los recursos y el desarrollo de los programas y proyectos del ámbito cultural.

Participar no es la parte más importante, la verdadera aportación es comprometerse, leer, documentarse, intercambiar puntos de vista, tomar acuerdos, e incluso, ser parte de las acciones, sin perder la independencia, sin perder la libertad.

El Ombligo Verde nos convoca de igual modo, no sólo a participar sino a comprometerse a estar informados, a fondo, de cuantos intereses se mueven en ese frágil territorio. Documentarse es parte de la tarea, y entonces tomar partido con sustento, con argumentos sólidos.

Un proyecto alternativo, verde, ciudadano, circula en la red para conocimiento de todos. Hagamos eso: conozcámoslo, enamorémonos de él, dejémonos seducir por sus áreas de ensueño y juntos, con los pies en la tierra y el corazón en la mano: hagámoslo posible.