lunes, 12 de octubre de 2009

Celebraron con teatro el 35 aniversario de Quintana Roo

Con la puesta en escena Coro de Asesinas, original de Stela Manaut y dirigida por Carlos Martínez Kalín, la Compañía Municipal de Teatro Usigli, celebró el 35 aniversario de la creación de Quintana Roo como estado libre y soberano.
El Teatro 8 de Octubrelleva el nombre de una fecha que marca el inicio de la historia de Quintana Roo, y cada año, ese sólo hecho nos lleva a reflexionar sobre lo que como artistas hacemos para definir el rumbo no sólo de la ciudad en la que vivimos, sino del estado en general, afimó Magdalena Hidalgo, directora la Compañía Municipal de Teatro Usigli y responsable de la programación del Teatro 8 de Octubre en la ciudad de Cancún.
Coro de asesinas, cuenta tres historias distintas pero no distantes. Un mismo punto hace que los personajes se encuentren: la búsqueda del perdón y con él, la libertad. Cada una comparte sus motivos. Sus palabras son espejo donde el espectador puede mirar muy cerca, las fronteras entre el bien y el mal; entre la vida y la muerte. Coro de asesinas es la opera prima de Carlos Martínez Kalín como director de escena.

Renuevan Casa de la Cultura de Isla Mujeres

Con el propósito de aprovechar al máximo los espacios y mejorar la preparación de los alumnos en los talleres, a partir de noviembre próximo, las instalaciones de la Casa de la Cultura de isla Mujeres serán renovadas.

Así lo dio a conocer Arturo Aceves Villanueva, director de la Casa de Cultura de isla Mujeres tras explicar que entre los cambios destaca la trasferencia de la biblioteca, la creación de un nuevo salón de danza así como la habilitación de una cafetería.

Añadió que en los próximos días los promotores culturales visitarán las escuelas de la isla para invitar tanto a los estudiantes de las escuelas como a padres de familia a participar en los diferentes cursos que se imparten en la Casa de la Cultura.

Últimos días de la expo Destellos del Mundo Maya en la Galería Víctor Fosado de Cancún

Hasta este próximo 17 de octubre, estará abierta al público la exposición fotográfica Destellos del Mundo Maya, una colección fotográfica de Carmelina Mora Álvarez, en la que los paisajes, las zonas arqueológicas, la flora y la fauna, la aquitectura colonial y más, ofrecen a propios y extraños postales que muestran la visión de quien viajando, descubre a través de lente, ese mundo de ensueño que ofrece la península de Yucatán a los turistas.
Destellos del Mundo Maya, se exhibe en la galería Víctor Fosado de la Casa de la Cultura de Cancún y la entrada es libre.

De corazón a corazón

Una tras otra llegan a mi correo las imágenes acompañadas de sus respectivos comentarios. Fotos y palabras todas, lo suficientemente contundentes como para atizar la rabia, la impotencia. Ahí, ante nuestros ojos: la devastación del bien amado Ombligo Verde, un área que por sólo el hecho de ser selva en medio del asfalto, adquiere ante nuestra mirada una dignidad que se afianza en las raíces de esos, sus árboles sobrevivientes a la depredación.

En la periferia las frondas se mecen con el viento fresco. En su centro, la tierra retiembla por el pesado andar de las maquinas que no paran la destrucción mientras sean horas de oficina.

Uno tras otro, los gobiernos municipales en Benito Juárez se las ingenian para horadar la memoria, para enredar el entendimiento, para sepultar a los sobrevivientes.

En los últimos 10 años, no sólo Benito Juárez, sino buena parte de Quintana Roo ha sufrido la depredación más grande de su historia.

¿Y luego? ¿Vamos quedarnos así, mirando?, ¿mandándonos mails, condoliéndonos por la historia que leemos en los diarios?

¿Escribiendo en blogs cuan hartos estamos de que nadie haga nada?

La realidad es que le tememos a la organización ciudadana, porque como dice el refrán: nadie sabe para quien trabaja y luego resulta que no falta el vival, llámese diputado, candidato, o funcionario con miras electoreras, que se acerca y dice: "mira lo que me encontré".

La realidad es que los ciudadanos le tememos a las promesas, a que nos dejen como novia de pueblo, como estamos desde que las campañas empezaron a basarse no en plataformas de gobierno, sino en sonrisas de cartel exhibidas cual carismáticos productos.

Si los suspirantes por alguna candidatura o algún hueso tuvieran su red neuronal trabajando, en lugar de redes sociales contabilizando contactos, entonces se acercarían a quienes hacen investigación en este estado. Un ejemplo: La Universidad del Caribe posee en sus observatorios sociales, datos que son verdaderas guías para la acción política en los más diversos rubros de gobierno.

Y sin embargo, las instancias elaboran su Programas Operativo Anual, al vapor. Apurados los funcionaritos por cuadrar presupuestos y engordar beneficiarios en lugar de generar proyectos sustentados en la realidad, basados en el cruce de variables y con miras no de un año, o dos, o tres en el mejor de los casos, sino con miras a mediano y largo plazo.

No, no tenemos estadistas en ninguna oficina de Gobierno, así que a falta de ello, los ciudadanos bien podemos sumar a nuestro grito, nuestra participación activa.

En breve, por ejemplo, el recién creado Instituto para la Cultura y las Artes del municipio Benito Juárez, convocará la participación de los especialistas para la creación de un Consejo cuya función será aprobar los proyectos que el Instituto desarrollará a lo largo del año, así como servir de órgano de control y vigilancia en la aplicación de los recursos y el desarrollo de los programas y proyectos del ámbito cultural.

Participar no es la parte más importante, la verdadera aportación es comprometerse, leer, documentarse, intercambiar puntos de vista, tomar acuerdos, e incluso, ser parte de las acciones, sin perder la independencia, sin perder la libertad.

El Ombligo Verde nos convoca de igual modo, no sólo a participar sino a comprometerse a estar informados, a fondo, de cuantos intereses se mueven en ese frágil territorio. Documentarse es parte de la tarea, y entonces tomar partido con sustento, con argumentos sólidos.

Un proyecto alternativo, verde, ciudadano, circula en la red para conocimiento de todos. Hagamos eso: conozcámoslo, enamorémonos de él, dejémonos seducir por sus áreas de ensueño y juntos, con los pies en la tierra y el corazón en la mano: hagámoslo posible.